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España sigue siendo un destino inmobiliario atractivo para los inversores extranjeros

Los inversores extranjeros continúan atraídos por el mercado inmobiliario español y prueba de ello es que la inversión de este colectivo en inmuebles españoles aumentó un 2,4% hasta el pasado mes de marzo, según se desprende de los datos obtenidos del informe presentado del Banco de España.

Traducido en números, los extranjeros desembolsaron 1.163 millones de euros en la compra de inmuebles hasta el pasado mes de marzo. Hay que señalar, que durante este periodo se ha producido una estabilización en las inversiones extranjeras, ya que durante el 2011 la inversión rondó los 4.741 millones de euros, siendo mucho mayor durante el pasado año.

¿Por qué hubo este incremento en la inversión extranjera en España?

Sin duda el IVA reducido que se aplica a estas operaciones ha contribuido al auge en la compra venta de inmuebles, hecho del que también se beneficiaron los extranjeros que aprovecharon dicha circunstancia para hacerse con pisos en España aún en mejores condiciones.

Además los extranjeros siguen mostrando atracción por España, no solo como destino para vacaciones, sino para la residencia posterior tras su jubilación. Ayuda también a este proceso la compra de viviendas a precios más competitivos.

¿Cuáles son los objetivos de los inversores extranjeros?

Una mayoría compra estos pisos como segunda residencia atraídos por el buen clima. Además, algunos inversores aprovechan para obtener una buena rentabilidad del inmueble cuando no los ocupan, lo alquilan y consiguen ir recuperando la inversión.

Otro perfil del inversor extranjero es aquel que invierte en el mercado inmobiliario español con el objetivo de obtener una rentabilidad mayor de la que le ofrecen los bancos en su país de origen, que al igual que en España es baja y buscan un lugar en que sus ahorros consigan una rentabilidad atractiva (mediante el alquiler) y segura, fuera del cuestionado sistema financiero.

Por el contrario, son pocos los inversores españoles que compran inmuebles en el extranjero, y en este caso la curva de inversión es descendente motivado en gran medida por la acuciante crisis económica por la que atraviesa el país y por la pérdida de poder adquisitivo que está sufriendo el inversor local además de la dificultad de financiación para estas operaciones.

En definitiva, a pesar de la delicada situación por la que atraviesa la economía española, el inversor extranjero sigue confiando en el atractivo mercado inmobiliario español, ya que considera que la demanda es amplia y la oferta de inmuebles es beneficiosa para conseguir una inversión rentable y segura.

 

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